Paul Gilding nos ofrece una visión un tanto triste, pero realista de un futuro que se encuentra próximo. Hace una exposición pausada, detallada y sincera de hechos que ya están sucediendo, aunque no quiere terminar con mal sabor de boca está charla, ya que deja un pequeña puerta abierta a la esperanza. Así todo, las dotes realismo y las terribles consecuencias que puede padecer el planeta que da a lo largo de la misma, son fundamentales para pararnos y reflexionar sobre hacia donde no esta llevando este modelo de crecimiento perpetuo.