Pequeño mundo, Gran ciudad


Este artículo lo escribí en octubre de 2010, con motivo del traslado al blog no lo había colgado aún, así que para todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de leerlo o para lo que quieran hacerlo de nuevo, aquí lo dejo. Carlos Suárez Suárez.

Pequeño Mundo, Gran Ciudad en ECO

Hace unos cuantos años llego a mi buzón de correo electrónico un e-mail con una especie de fábula, el autor de la misma simplificaba el mundo y los continentes a una pequeña aldea de tan solo 10 habitantes y recuerdo que por algún motivo aquel e-mail se me quedo grabado. En apenas 2 párrafos había plasmado en líneas generales el estado del mundo, en manos de quien (y en que parte del hemisferio se encontraban) los más ricos y en cual estaban las grandes desigualdades. Y esto es así, porque simplificando las cosas a veces nos damos cuenta de como esta funcionando algo que en grandes perspectivas no vemos. Por eso, vamos a suponer (que a cualquier estudiante de economía, esto de suponer le sonará seguro) que el mundo es una cuidad, cualquier gran ciudad donde puedes encontrar tiendas de Cartier y Armani en una calle y casas en estado nefasto con bares y fruterías de barrio dos calles por detrás (las que rara vez salen por la TV cuando ponen las imágenes)

Una de las formas que tenemos de analizar esta ciudad es la relación de sus vecinos, queda claro que en muchas de las ocasiones los vecinos del barrio pobre intentan mudarse al barrio rico (en busca de mayores oportunidades, mejor empleo, más seguridad, etc.) Claro que los alquileres en este barrio son caros y muy pocos los pueden pagar, en este mundo, mudarse al barrio rico muchas veces tiene un coste tan alto como la vida o la esclavitud (solo hay que ver la cantidad de gente que viaja en estado deplorable hacinados en un cayuco o las jóvenes que llegan desde Europa del Este o Latinoamérica y se encuentran en las calles ejerciendo la prostitución)

Si hablamos de vecindad, se me vienen a la cabeza dos autores, Pigou y Coase. Pigou entre muchos de sus trabajos proponía una serie de impuestos para los vecinos (empresas en su caso) que generen una externalidad negativa, en nuestra ciudad todo el mundo paga los mismos impuestos y de que sirve ponerle restricciones a los ricos si pueden comprar las externalidades que no generan los pobres, esto refleja la realidad del tratado de Kioto donde los países ricos compran “permisos” para contaminar a los pobres y superan con creces sus emisiones CO2 en vistas de un “bienestar global mayor.” Coase nos propone la negociación entre vecinos ,“HABLAR” para entendernos y observar la causa del problema, pero como pueden estos vecinos hablar en igualdad de condiciones de estos problemas cuando los ricos, por serlo, tienen derecho a veto y pueden omitir o no participar en todo lo que no les guste. Para ver esto solo hay que observar lo que yo denomino “el panorama de las tres letras” (FMI, ONU, OMC) todo lo que se decide o habla en ellas esta estrictamente pautado y controlado, porque no manda o elige el que más razón tiene, si no el que más dinero (o portaaviones) tiene. Como pueden los vecinos del barrio pobre adecentar su barrio y vivir mejor, si el barrio no es suyo, si no pueden ejercer presión para que las cosas cambien en él.

Esta ciudad es el mundo, un mundo en el que la diferencia entre nacer dos calles arriba o abajo puede marcar una vida. En este mundo tenemos una sociedad trabajadora explotada, que no llega a final de mes o que incluso no tiene final de mes, con salarios y vidas precarias. Mientras en los barrios “financieros” preocupan las cotizaciones a la baja y no sacarle un margen de beneficio del 400% a nuestros productos. En está ciudad la diferencia entre vivir mal o vivir bien no es una condición de aptitudes o actitudes, no es una cuestión de oportunidades, en muchos casos es una mera cuestión de suerte.

Mientras está ciudad no aprenda a mirar al barrio de “abajo” a los ojos y empecemos a ver lo que hay detrás, empecemos a ver a nuestros vecinos (no con miedo, recelo o indiferencia) nada cambiara en ella. Pero como podemos cambiar esto, si en nuestro barrio los vecinos no se conocen, no se saludan y no hablan entre sí. En esta ciudad predomina el cada uno a lo suyo para vivir mejor.

Esta ciudad es el mundo. Tan grande y tan pequeño, tan cercano y tan lejano.

Anuncios

2 pensamientos en “Pequeño mundo, Gran ciudad

  1. El autor tiene mucha razon en este artículo, todo esta demonizado y controlado por el famoso G-8. Y los grupos de presión ocultos que andan por ahi y lo único que buscan es sacar el 200, 300 o 1000%. Todo lo que puedan coger y con el menor coste posible…
    Así nos va hoy en día que mucha culpa de esta crisis que tenemos es a la desmesurada ambición que han tenido los de siempre y que ahora pagamos los mismos de siempre tambien… Señores ojala esto cambie algún día y podamos verlo.
    Lo unico que podemos hacer es intentar cambiar lo poco que tenemos al alcance y ANIMOOOO!!!! No perdamos la esperanza!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s