Solo-millo, ¿Qué conlleva un exceso de dieta cárnica?


Artículo escrito por Carlos Suárez Suárez

Solomillo ¿Qué conlleva un exceso de dieta carníca? en ECO

El otro día leía en Twitter una pregunta que me hizo reflexionar sobre todo lo que expreso en esté artículo. <<¿El consumo de carne es compatible con una dieta sostenible?>>. Para responder a está pregunta hay que hacer una pequeña observación, que conlleva otra pregunta, ¿Cómo es ese consumo de carne? Cualquier dieta que conlleve excesivos consumos cárnicos con todos sus derivados saturados de hidratos es nociva, no solo para las personas que la practican, si no para el medio ambiente, los animales y la economía local que tiene a su alrededor. Explico esto detalladamente, una dieta que suponga la puesta en movimiento de toneladas de carne para un mercado final de “bajo coste”, como por ejemplo, grandes cadenas estilo Mc Donalds o Burger King, necesitan grandes cantidades de materia prima, principalmente carne de vacuno y de pollo. Está claro que los niveles de producción (y que se denote que digo “producción” y no “crianza”) de animales han de ser muy elevados, además los procesos suelen estar centralizados para su posterior transporte a cada uno de los puntos de venta, día a día, lo que conlleva que la producción de estos animales se centralice en grandes fabricas (exactamente igual que la producción de un coche o un ordenador) estás fabricas están operativas a través de varias personas y un montón de maquinaria, que se encarga desde matar al animal hasta sacarlo empaquetado y listo al final de la cadena. Podemos observar pues que el primero de los síntomas que tenemos es la separación en la relación animal-criador, como ya expuse en el paréntesis los animales no se crían, se producen, esto supone una perdida de calidad en la carne, así como un “maltrato” hacia al animal, que normalmente se hacina en pequeños compartimentos durante su producción y por último una deslocalización de la producción, lo que conlleva un perjuicio para pequeños criadores de ganado locales.

Por otra parte tenemos que tener en cuenta la alimentación, los animales que se producen, no están sueltos en el campo, ya sean terneros pastando, cerdos en una Dehesa o pollos en un corral. Como se puede observar muy bien en el documental “HOME” los animales permanecen en grandes establos, apiñados prácticamente unos sobre otros y con escasa capacidad de movimiento, sobre el suelo en el que se crían no crece ni una sola yerba. ¿Cómo se alimenta pues, todo ese ganado, todos esos cerdos y todos esos pollos? La respuesta la podemos ir a buscar por ejemplo a las grandes extensiones de selva y bosque taladas en Argentina y Brasil (por poner solo dos ejemplos de América Latina) que son inmediatamente sustituidas por el cultivo de la soja, principalmente. Esta soja sirve en gran medida para alimentar a este tipo de ganado que permanece estabulado o encerrado en grandes recintos. Cientos de barcos y miles de caminos se ponen en marcha cada día para que estos piensos lleguen hasta fabricas centralizadas y se transformen en carne para consumo. Por lo tanto, podemos observar un segundo síntoma evidente de la dieta cárnica, la desvinculación hombre-territorio/naturaleza-animal, este tipo de consumo cárnico desmesurado es el responsable de la perdida de una parte importante de selva amazónica y de otras regiones del mundo. Además, la deslocalización que se lleva a cabo, hace que se le tengan que imputar de nuevamente costes de transporte al pienso que alimenta a lo animales (costes que no se ven reflejados en el precio final) con lo que estamos afectando al trabajo local, otra vez y al medio ambiente de una forma totalmente brutal.

“Se requieren 100 litros de agua para producir un kilo de papas, 4000 litros para producir un kilo de arroz y 13000 litros para producir un kilo de carne de ternera, sin contar el petróleo para la producción y el transporte”. Con estas cifras, nos refleja también el documental “HOME” lo que supone el consumo de carne a nivel de agua, el proceso transformador o sea, convertir cereales que se pueden ingerir directamente más agua en carne, reflejan un balance claramente deficiente, uniendo a ello una vez más un deterioro medio ambiental y animal. Queda claro en esté punto que si el ganado no se cría de una forma natural y equilibrada, con su ritmo y sin acelerar el proceso, estaremos perdiendo primero calidad en favor cantidad y en segundo lugar un despilfarro de recursos, que por otro lado y con otra gestión, llegarían a mercados locales o nacionales y alimentarían a su población de una forma mucho más sana y sostenible.

En último lugar tenemos dos factores que también son claves, la especulación alimentaria, ya se conoce de sobra y es un tema candente estos últimos meses el de la acaparación de tierras para producir alimentos, principalmente destinados al alimento de animales y la producción de agrocombustibles, la bolsa de Chicago (principal del negocio) es claro reflejo de cómo unos pocos “juegan al monopoly” con la comida de muchos. Y en relación con esto, tenemos que tener en cuenta también la relación enfermedad/mortalidad en el norte, por un exceso de comida y de dietas saturadas de carbohidratos y azucares con la enfermedad/mortalidad del sur, relacionada con la inanición y la falta de alimentos básicos para la subsistencia. Es por ello, que el servicio sanitario de los países desarrollados se satura de enfermedades cardiovasculares y otras afecciones cardíacas o relacionadas con una mala alimentación (lo que genera a su vez un elevado gasto sanitario en intervenciones y medicación) mientras, otras regiones, con apenas servicios médicos, se ven necesitadas de “ayuda internacional” para alimentar a parte de su población (siendo, mucha de está ayuda, excedentes agrícolas procedentes de la sobre explotación agrícola).

Con todo esto no solo estamos rompiendo un equilibro fundamental para la subsistencia del planeta y de muchos de sus habitantes, si no que, estamos dejando sin oportunidad de progreso y sin alimentación a una gran parte de la misma. Por todo esto, hay que plantearse seriamente una dieta alternativa a toda aquella que conlleve un exceso de carne semanal, por el bien de la salud, de la tierra, del medio ambiente y de su población.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s