Nuevos paradigmas en la educación


Artículo escrito por Carlos J. Suárez Suárez

Nuevos paradigmas en educación en ECO

 

Son muchos los problemas que en la actualidad están afectando a nuestro planeta, entre ellos se encuentran los problemas ambientales o ecológicos y los problemas económicos. Desde diferentes fuentes siempre se habla de miles, quizás cientos de miles, de soluciones a los mismos. Se deposita una fe ciega en los avances tecnológicos y en soluciones que se establecen como viables en pequeños nucleos poblacionales o en ciertos países, pero que en muy pocas ocasiones son extrapolables al resto del globo. Entre medio de todas estas declaraciones, intenciones, consejos y medidas, resurgen algunas ideas arrastradas por el tiempo, ya que en muchos casos no son novedosas, si no que están presentes en nuestra vida desde hace bastante tiempo.

Hay muchos autores que hablan en favor de esta temática, de los cambios que son necesarios y de la forma más correcta y progresiva de llevarlos a la práctica. En el mundo actual, donde todo esta interconectado y las relaciones humanas interpersonales se pueden llevar a cualquier rincón del planeta, un cambio de mentalidad y unos nuevos paradigmas en educación son fundamentales.

Si cualquier persona ha podido tener la ocasión de escuchar o leer a Sir Ken Robinson, sabra de lo que hablo. El sistema de educación actual es un sistema que viene proliferando desde los comienzos de la revolución industrial, un tipo de educación basado en los conocimientos lógicos y estancos, donde prima el hemisferio izquierdo del cerebro. Según el Sr. Robinson, todos recibimos una “programación cerebral” estandar, que nos va cegando con el tiempo y va restando espacio a nuestras capacidades creativas hasta casi anularlas por completo. Así se consigue matar cualquier interés que se quiera encontrar en materias que no están relacionadas con los planes de estudio de este sistema. Otros autores como el neurólogo Antonio Damasio, lo exponen claramente: “El cerebro es una combinación de lógica y emoción”, por lo tanto, intentar cercenar la parte emocional del mismo es matar su parte más creativa, más activa. Ken Robinson maneja bien los argumentos, utiliza un claro ejemplo de educación alternativa y plural (y que no se utiliza solo con niños y adolescentes, si no que además, está muy de moda en los negocios y la innovación) el Pensamiento Lateral, de Eduard De Bono. El Pensamiento Lateral (Lateral Thinking, en inglés) nos revela toda una revolución con respecto al aprendizaje tradicional, ya que empuja a la mente a buscar soluciones más allá de las puramente convencionales, nos obliga a pensar soluciones disparatadas, condiciones que no se pueden cumplir en nuestro planeta, objetos imposibles de fabricar, situaciones “anti”naturales, pero al mismo tiempo ofrece unas capacidades creativas excelentes y se potencia exponencialmente el uso del hemisferio izquierdo del cerebro.El bloqueo al que estamos sometidos es constante, a veces, inperceptible. El sistema tiende a aceptarse y se da por bueno que es la mejor opción, la educación en ciertos estratos de edad se califica como obligatoria y es, menuda casualidad, en ese periodo donde se genera la mayor tendencia al fracaso escolar o al abandono. La educación no debería nuca una obligación, debería ser un privilegio, un juego, una experiencia, una oportunidad, pero nunca una obligación. Generalmente, el sistema resuelve este problema a través de una frase popular “al que no quiere lentejas, se le llena el plato”, pero no se muestra interés en saber “porque no se quieren lentejas”. La educación no es participativa, como refleja una vez más Ken Robinson, el mejor ejemplo lo podemos encontrar en el “castigo” que suponen los errores. La educación actual está estructurada para penalizar las equivocaciones, para penalizar a quien se equivoca y para tachar al que intenta salir por otra vía que no sea la establecida por manuales. Esto se refleja claramente a medida que vamos creciendo y la educación se va transformando en una adecuación para el trabajo. El sistema establece lo que es importante, no se elige, viene estandarizado de tal forma que podemos encontrar los mismos sistemas educativos a lo largo de todo el globo: <<Las ciencias (matemáticas sobre todo) se situan en la cuspide junto con las lenguas, a continuación, las humanidades y en último lugar las artes y la música, e incluso, dentro de estas últimas se le da más importancia a la música que a la danza, por ejemplo>>. Es necesario cambiar las opciones, el sistema educativo mundial se está colapsando, cada vez es mayor el número de graduados que no consiguen trabajo y se tiende a exigir una mayor sobre cualificación para conseguir un empleo.

Los cambios en el sistema educativo casan muy bien con algunas ideas nuevas que nos llegan desde tierras austriacas. Christian Felber nos propone la base de un sistema que puede ser el futuro, un sistema que se puede empezar a implementar desde ciertas edades en la educación actual, es primordial que el sistema se modifique, pero si no preparamos a futuras generaciones (y nos reciclamos nosotros mismos) no estaremos preparados para afrontar estos cambios. Bonifacio Cabrera en sus seminarios de “Univerisdad para Aprender a Vivir” nos da unas buenas nociones sobre esto, <<nos están introduciendo constantemente quienes somos, nos educan para ser de una forma o de otra, nos ponen miles de limitaciones sin que ni siquiera podamos percibirlas y después ¿Cómo quieren que pensemos por nosotros mismos?>>. Estas reflexiones se pueden aplicar perfectamente al sistema educativo establecido. “La Economía del Bien Común” no solo nos prepara para afrontar un futuro mejor, donde la participación y la responsabilidad social y política, cuente con mucha más participación, si no que además es la base de un cambio nuestro modelo económico, un modelo económico contra el que vamos a tener que seguir luchando en un futuro y que de seguir en estas perspectivas le pondra “el mundo de mañana” muy complicado a nuestros hijos y nietos. “La Economía del Bien Común” se basa (además de en muchísimos puntos más) en dos cuestiones fundamentales:

1) La economía del bien común reposa sobre los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones interhumanas: confianza, cooperación, aprecio, co-determinación, solidaridad, y
acción de compartir. (Según recientes investigaciones científicas, las buenas relaciones interhumanas son uno de los factores que más contribuyen tanto a motivar a los seres humanos
como a hacerlos felices.)

2) En la economía del bien común el marco legal experimenta un giro radical al pasar de estar orientado según los principios de competencia y avidez de lucro a los de cooperación y
solidaridad. El significado del éxito empresarial cambia de beneficio financiero a contribución al bien común.

El giro mental y de cambio que supone la idea de “Competencia y avidez de lucro” por “Cooperación y Solidaridad” es importantísimo. Son dos ideas fundamentales y que ya se están implementando en algunos ricones de nuestra geografía. Un ejemplo de este cambio en educación e ideales para un mayor bienestar común es la idea del “Procomún”, compartir y compartir de forma libre, para la mejora de un colectivo y de una sociedad. Son los nuevos paradigmas que nos tienen que empujar a trabajar en el futuro en estas ideas. De momento, han surgido iniciativas como los MediaLab. A través de estas iniciativas separadas en diversas líneas de trabajo, grupos diversos y multidisciplinares trabajan en ideas comunes y en proyectos que suponen un avance o una mejora sustancial para una comunidad.

El bien común y el bien educativo van de la mano, una mejor educación hacia lo común no solo supone una mejora social, si no humana, mental y creativa. Con una clara linea asociativa podemos tener en mente que todas las ideas que hemos ido visualizando a continuación nos llevan en progresión a una mejora global y un sustancial cambio de orientación educacional:

“Una sociedad más preparada y mejor educada es más proactiva, más creativa, más innovadora y más participativa, con ello se desarrolla una mejora sustancial del Procomún, mejora que se revierte en nuestra sociedad”

Estos son los nuevos paradigmas que deben no solo educar a las nuevas generaciones, sino re-educar, a las anteriores. Del libro “Las 3R de su negocio” de Fernando Sáenz-Marreo, podemos sacar muchas más conclusiones que las puramente empresariales. De su contenido podemos sacar conclusiones claras para la vida cotidiana y más concretamente para formular los cambios que tan necesarios son en educación, economía y medio ambiente: “Re-pensar, Re-diseñar y Re-emprender”

Sir Ken Robinson se despido en una conferencia en TED en el año 2011 con esta reflexión final:

Poema de W.B. Yeats << Si tuviese yo las telas bordadas del cielo, Recamadas con luz, dorada y plateada. Las telas azules y las tenues y las oscuras. De la noche, de la luz y de la media luz. Extenderia las telas bajo tus pies. Pero siendo pobre, solo tengo mis sueños. He extendido mis sueños bajo tus pies, pisa suavemente, pues pisas mis sueños>>. “Y cada día, en todas partes,nuestros hijos extienden nuestros sueños bajo nuestros pies y debemos pisar suavemente”.

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